Mostrando entradas con la etiqueta Francia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Francia. Mostrar todas las entradas

domingo, 1 de junio de 2008

Château de Chalus-Chabrol - Francia


El último castillo de Corazón de León

"Ricardo Corazón de León lo tuvo todo para entrar en la historia por esa puerta grande donde se mezclan la crónica y la leyenda: hijo de dos de los personajes más importantes de su tiempo (Enrique II Plantagenet y Alienor de Aquitania, la pasionaria de los trovadores, protagonistas ambos de una larga historia de amor y desencuentros), fue rey de Inglaterra pero pasó casi toda la vida en Francia, luchó y perdió contra su padre y su hermano Juan Sin Tierra, encabezó una cruzada personal para reconquistar Jerusalén de manos del sultán Saladino, y encontró una muerte inesperada durante el asedio a un pueblito del sudoeste de Francia que era entonces poco más que un castillo y los campos aledaños, sembrados de robles y de castaños que alimentaron durante generaciones a la población del Limousin. Señor de todo el oeste de Francia –Normandía, Anjou, el Valle del Loire, el Poitou y Aquitania– Ricardo Corazón de León es el prototipo inmortal del rey caballero, guerrero de bien ganada fama en los campos de batalla de Medio Oriente pero también poeta y trovador, contemporáneo del no menos legendario Robin Hood, con quien se dice que se encontró una vez en los bosques de Sherwood. Hoy toda una ruta de castillos en la región del Limousin, en el sudoeste de Francia, recuerda su nombre y sus hazañas: esta ruta –identificada por un escudo donde campea un dragón rampante con el corazón atravesado por una flecha– culmina en el castillo de Châlus, donde el rey trovador encontró la muerte.
En el corazón del Limousin. El camino que lleva a Châlus atraviesa grandes bosques de robles –con ellos se fabrican los toneles donde se añeja el cognac que se produce en las regiones vecinas– y antiguos pueblos de granito, entre un paisaje siempre verde de colinas donde pastan las rojizas vacas limusinas. Todos los otoños, los pobladores salen a los bosques en busca de las exquisitas cèpes –una variedad de setas– que crecen favorecidas por la permanente humedad de la zona. El Limousin fue siempre una hermosa región, pero aislada y pobre: durante los siglos XVIII y XIX sus habitantes, de los que sólo unos pocos puñados lograban vivir gracias a la gran industria local –la exquisita porcelana de Limoges– emigraban a París a trabajar como obreros en la apertura de los bulevares parisienses que ordenó el barón de Haussmann. No había más de 500 kilómetros de distancia, pero eran otros tiempos, y el exilio de los limousins arrancados a sus bosques de castaños dio origen a toda una tradición de canciones que hablaban del desarraigo y la tierra natal. Con el tiempo el turismo cambió las cosas, y hoy la ruta de Ricardo Corazón de León atrae a numerosos turistas que se internan en auto, a pie y en bicicleta por los verdes senderos sembrados de castillos. El de Châlus-Chabrol, al que se llega por pequeñas rutas departamentales desde Poitiers, Angoulême, Limoges, Périgueux o Brive, es sin duda uno de los más excepcionales. El torreón severo del castillo entró en la historia el 25 de marzo de 1199. Ese día Ricardo Corazón de León, duque de Aquitania y rey de Inglaterra, inspeccionaba los trabajos de una trinchera abierta con el fin de derribar justamente la gigantesca torre donde se apiñaban con obstinación los últimos defensores del castillo y sus familias. Toda la operación militar –nada que pudiera resultar inaccesible para quien venía de la Tercera Cruzada– estaba destinada a castigar a un vasallo traidor, Aimar V, el vizconde de Limoges. Mientras sus hombres cavaban la trinchera, el rey miraba divertido un espectáculo extravagante: un hombre, Pierre Basile, desde lo alto de la torre desviaba las flechas de los arqueros con una sartén. Nunca debió haberlo hecho: en una distracción, recibió un certero disparo de ballesta que lo hirió de muerte. El rey pasó doce días de agonía y murió la tarde del 6 de abril en brazos de su madre, Alienor de Aquitania, que había viajado lo más rápidamente posible a Châlus para recibir al menos su última voluntad: “Que mi cuerpo sea enterrado en Fontevraud, mi corazón en Rouen, y en cuanto a mis entrañas, que queden aquí en Châlus”, pidió Ricardo Corazón de León. Su muerte pusofin a la influencia inglesa en esta región de Francia, convertida en una “zona de frontera” jalonada de fortalezas pero definitivamente destinada a entrar bajo el mando de los reyes franceses.
La visita al castillo. Ocho siglos más tarde, la visita al castillo de Châlus sigue impresionando. Solitaria y desprovista de cualquier adorno que pudiera quitarle su austero aire medieval, la torre principal donde Pierre Basile paraba las flechas con la sartén sigue en pie, así como los jardines y algunos de los grandes salones de piedra construidos posteriormente. Se entra al recinto del castillo por una antigua casa de campo donde se conservó el mobiliario típico del siglo XIX, y se accede luego a los jardines, las ruinas en torno de la torre y los salones. Al aire libre, se realiza cada mes de agosto la réplica de una justa medieval, con los caballos y los escudos, las lanzas y los yelmos como en aquellos tiempos heroicos donde caballerosidad y salvajismo iban tranquilamente de la mano. En el interior, en la gran sala feudal, se recrea en cambio un banquete con manjares medievales: esta costumbre es muy popular ahora en Francia y otros países europeos, donde se intenta rescatar los sabores de antaño, las carnes de caza, las especias y los vegetales que antes eran productos cotidianos pero con los siglos se fueron perdiendo, desplazados muchas veces por sabores llegados de América y exitosamente implantados en el Viejo Continente. Una de las salas del castillo conserva hoy día una curiosa colección: máscaras y trajes del Carnaval de Venecia. Tal vez los trajes no tienen mucho que ver con los tiempos medievales de Ricardo Corazón de León, pero le ponen un toque de color y romanticismo a las paredes de piedra desnuda y las puertas hechas como para gigantes, dándole al castillo ese toque de medioevo romántico que sólo existió en el cine pero sin duda contribuye a la leyenda del lugar. Afuera, en cambio, lo que espera el visitante es la reconstrucción de un auténtico jardín medieval: creado por Anne Pierré Heyraud inspirándose en las ilustraciones de los manuscritos de los siglos XIII y XIV, el jardín del castillo de Châlus está organizado en pequeños cuadrados regulares donde crecen rosas a la antigua –pequeñas y muy perfumadas–, especias y míticas plantas como la mandrágora. En las cercanías quedan restos de la antigua capilla del castillo, levantada en el siglo XI, y la estatua de un hombre yacente realizada por el artista contemporáneo Alexandre Gherban, que marca el lugar donde fueron sepultadas –siguiendo la expresa voluntad del rey– las entrañas de Ricardo Corazón de León. Pero lo más impresionante del castillo es el torreón: sus 25 metros de altura se mantienen inmutables desde hace siglos y permiten imaginar muy bien, desde lo alto, cómo debió haber sido el asedio de Châlus. Se accede por una escalerita de metal que permite subir los primeros metros: desde allí, la torre se recorre a través de una escalera de piedra que da paso a los distintos “pisos” y finalmente a la parte más alta. En el camino, las estrechas ventanas donde se apostaban los arqueros para defender la torre con sus flechas ofrecen una visión fragmentada del paisaje circundante, pero en lo más alto la vista se extiende sin límites por los antiguos dominios del rey cruzado: Aquitania, el Limousin y el Poitou, sobre los que ondea todavía la bandera roja con el dragón rampante. Desde aquí, la perspectiva de los siglos se borra muy rápido y no queda menos que preguntarse dónde están las nieves de antaño que extrañaba François Villon, o como Bernard de Ventadour, trovador en la corte de Ricardo Corazón de León: “Los reinos están, pero sin reyes / y los condados, sin barones ni condes / los marquesados están, pero sin marqueses / poderosos castillos, bellas mansiones / pero ya no están los castellanos...”. "

Por Graciela Cutuli
The Château de Chalus-Chabrol is a castle in the commune of Châlus in the département of Haute-Vienne, France. The castle dominates the town of Châlus. It consists today of an isolated circular keep (12th century) and a residential building constructed between the 11th and 13th centuries, enlarged in the 17th century.
The castle protected the southern approach to
Limoges and the north-south route between Paris and Spain, as well as the ancient east-west route linking the Mediterranean and the Atlantic.
It is most famous for the death of
Richard the Lionheart, who died here from a crossbow wound while besieging the castle in 1199. His entrails are buried in the castle chapel. The castle is also linked with Cesare Borgia. Château de Chalus-Chabrol has been listed as a monument historique by the French Ministry of Culture since 1925. The castle has been open to vistors from April to September, but is reportedly currently (June 2007) for sale and not open to the public.

sábado, 12 de abril de 2008

Fort Boyard - Francia



El Fort Boyard es una fortificación situada en el océano Atlántico, entre Île d'Aix e Île d'Oléron, frente a la costa de la ciudad de La Rochelle, Francia. Fue construido en el Siglo XVII para protegerse de los ataques de la marina inglesa junto con las demás fortificaciones que a lo largo del estuario del Charente conforman el Arsenal Marítimo de Rochefort.

El fuerte mide aproximadamente 80 metros de largo por 31 de ancho. Las paredes del recinto alcanzan 20 metros de altura. Se construyó sobre un banco de arena llamado longe de Boyard que le dio su nombre. Es visible desde Fouras, desde el puente que une la isla de Olerón al continente y desde el faro de Charisson (en el norte de la isla) los días de buen tiempo. Cada verano se lanzan grandes fuegos artificiales desde el edificio que pueden contemplarse desde todas las playas de los alrededores.
Desde
1950 el Fort Boyard está incluido en el inventario suplementario de los Monumentos históricos de Francia.


La fortaleza se construyó para defender el arsenal de Rochefort (uno de los más prestigiosos del Imperio) cubriendo un espacio hasta entonces indefendido entre los cañones emplazados en las distintas islas (cuyo alcance se limitaba a 1500 metros).
Cuando en (
1666) se termina la construcción del arsenal la necesidad de un fuerte marítimo que cierre el sistema de defensa se hace patente. A partir de ahí se suceden distintos intentos de construir sobre el banco de arena longe de Boyard pero la obra se muestra aún más complicada de lo imaginado y se desestima. El propio marqués de Vauban, mejor constructor militar de su época, la descartará diciendo a Luís XIV:
Señor, sería más fácil coger la luna con los dientes que intentar semejante trabajo en ese lugar.
No será por tanto hasta
1801 y bajo el mandato de Napoleón que se retoman los trabajos viendo la luz un nuevo proyecto. En este caso la idea era construir sobre piedra en vez de arena, así que se trajeron bloques de las canteras reales y se almacenaron en Boyardville para posteriormente depositarlos sobre el longe de Boyard. Esta operación debía efectuarse en verano y con marea baja para evitar las corrientes; aún así las rocas se hundían por su propio peso por lo que en 1809 el proyecto es suspendido.
Habrá que esperar hasta el reinado de
Luis Felipe I y el rebrote de tensiones entre Francia y Reino Unido para que sea retomado (1837). Para ello se pone en práctica un nuevo método utilizando bloques de cal en vez de rocas. Finalmente en 1848 se terminará la construcción del zócalo que se eleva dos metros por encima del nivel de la marea alta. A partir de ahí durante los siguientes diez años se procederá a construir el fuerte propiamente dicho:
Hasta
1852 : el nivel inferior (polvorines, despensas y cocinas).
En
1854 : fin de la construcción del primer nivel.
En
1857 : fin de la construcción del fuerte con la obra del segundo nivel y la torre de vigía.
A partir de ese momento el fuerte puede acoger una guarnición de 150 hombres aislados del continente hasta dos meses. Sin embargo entre la concepción de los primeros proyectos y el fin de los trabajos el alcance de los cañones aumenta reduciendo la utilidad del fuerte, con lo que jamás será utilizado militarmente con los fines propuestos. Se convierte a partir de entonces en blanco de saqueadores y quebradero de cabeza para las autoridades que no saben que uso darle, sirviendo por ejemplo de cárcel durante la
Comuna de París.
Finalmente en
1913 el ejército lo abandona y los cañones son revendidos. Durante la Segunda Guerra Mundial servirá de blanco de entrenamiento de la Marina alemana.
En
1961 el fuerte es subastado por una cifra inicial de 7500 francos y adquirido por Éric Aerts, dentista de Avoriaz por la suma de 28 000 francos. Éste dejará el fuerte al abandono hasta venderlo en 1989 por un millón y medio de francos al productor de concursos televisivos Jacques Antoine quien a su vez lo venderá al poco tiempo al Consejo General del departamento quien se compromete a restaurarlo y le asegura la exclusividad de la explotación televisiva del lugar.

http://es.wikipedia.org/wiki/Fort_Boyard





sábado, 22 de diciembre de 2007

Torre Eiffel - Francia

La Torre Eiffel (Tour Eiffel, en francés) es una estructura diseñada por el ingeniero francés Gustave Eiffel con ocasión de la Exposición universal de 1889 en París. Se erigió en dos años, dos meses y cinco dias.
Construida en controversia con los
artistas de la época, que la veían como un monstruo de acero, se considera el símbolo indiscutible de Francia y de la ciudad de París en particular, siendo el monumento más visitado del mundo.

La estructura comenzó a construirse en 1887 para que sirviera como arco de entrada a la

Exposición Universal, una feria mundial organizada para conmemorar el centenario de la Revolución Francesa. La torre se inauguró el 31 de marzo de 1889 , y fue abierta al público el 6 de mayo de ese año.
Cerca de doscientos obreros ensamblaron las 18.038 piezas de
hierro forjado, usando dos millones y medio de roblones, siguiendo el diseño estructural de Maurice Koechlin.
Debido a la proximidad del río y a la naturaleza del subsuelo, sus cimientos tienen, en cada uno de sus cuatro apoyos, una profundidad de unos 30 metros. Cada una de sus cuatro patas descansa sobre ocho gatos hidráulicos, por lo que se puede considerar que en realidad la torre tiene 32 patas.


A diferencia de los rascacielos modernos, la torre posee una estructura visible, con sólo dos plataformas intermedias y un mirador superior. A pesar de las inmensas precauciones de Eiffel para con sus operarios (que incluían el uso obligatorio de arneses), uno de ellos falleció durante la instalación de los elevadores.

El ingeniero francés
Gustave Eiffel presentó primero su proyecto de torre a los responsables del Ayuntamiento de Barcelona, para que se construyera en esta ciudad con motivo de la Exposición Universal de Barcelona (1888). Pero a los responsables del ayuntamiento barcelonés les pareció una construcción extraña, y cara, que no encajaría en la ciudad. Tras la negativa del consistorio barcelonés, Eiffel presentó su proyecto a los responsables de la Exposición Universal de París, donde se erigiría un año más tarde, en 1889. Éstos aceptaron construir la torre, pese a que en principio pensaron que la tendrían que desmontar una vez acabada la exposición. Sólo la voluntad popular evitó que se derribase.
En la primera década del
siglo XX, los parisinos mostraron su descontento con la Torre, que llegó a tal punto que el gobierno dio la orden de su demolición. Pero su grande y potente antena la salvó de su destrucción, ya que recibía ondas de radio alemanas, en la Primera Guerra Mundial, lo cual sirvió de gran ayuda a los aliados.
A través del tiempo la iluminación nocturna de la torre ha variado con regularidad. En ocasiones especiales se suele iluminarla para estar acorde con la celebración. Tal fue el caso de la iluminación de color azul (distintivo de la
Unión Europea) que se dio a la torre para conmemorar el Día de Europa en 2006.

El mantenimiento de la torre incluye la aplicación de cincuenta toneladas de pintura, cada cinco años, a efectos de protegerla de la corrosión. En ocasiones, se cambia el color de la pintura (en 2005 la torre mostraba una tonalidad parda). En el primer piso, hay consolas que permiten votar la elección del futuro color de la estructura. El color original de la torre fue el amarillo, aunque hoy en día no quede nada de él.

Se considera que, aproximadamente, la mitad de las uniones con las que cuenta la estructura (mediante roblones) están realizadas por motivos de seguridad, es decir, que la torre se mantendría en pie aunque fallara la mitad de las uniones entre sus piezas. Esto garantizó desde el principio la fiabilidad de la Torre, dado que en el momento de su construcción muchos parisinos tenían miedo de que pudiera caerse originando una catástrofe. Entre 1889 y el año 2004, la Torre Eiffel recibió más de 200 millones de visitantes provenientes de todas partes del mundo. La Torre Eiffel es el lugar más visitado del mundo.

Además, en la parte superior existe un mirador, desde el cual se tiene una espectacular vista de la ciudad de París; y al mismo tiempo se encuentra detallada la distancia a la cual están distintas ciudades del mundo, así como su ubicación.


Search in Google - Busque en Google

Google